💔 Amor Artificial: ¿Estamos sustituyendo la conexión humana por algoritmos?
💔 Amor Artificial: ¿Estamos sustituyendo la conexión humana por algoritmos?
En vÃsperas de San ValentÃn, la columna Benchmark nos invita a reflexionar sobre una realidad inquietante: la era de la compañÃa artificial. Lo que comenzó como un experimento académico hace décadas, hoy se ha convertido en una industria de miles de millones de dólares que comercializa con nuestra soledad.
💔 Amor artificial: la compañÃa que no es real
Cada vez más jóvenes —y también adultos— recurren a los chatbots como fuente de compañÃa, consejo o incluso afecto. Casos recientes muestran cómo esta tendencia se expande: adolescentes que pasan hasta ocho horas al dÃa conversando con IA, adultos que no pueden dejar plataformas como Character.AI, y un 40% de los adolescentes británicos que ya buscan apoyo en estas herramientas. Para muchos, hablar con una máquina resulta más fácil que hacerlo con una persona real.
El efecto ELIZA, multiplicado
La fascinación por la “empatÃa artificial” no es nueva. En los años 60, el programa ELIZA del MIT ya generaba la ilusión de comprensión al imitar a un psicoterapeuta. Ese fenómeno, conocido como efecto ELIZA, hoy se multiplica exponencialmente con los modelos de lenguaje actuales, capaces de sostener conversaciones mucho más complejas y convincentes.
Un negocio multimillonario
La soledad global y los avances tecnológicos han creado el terreno perfecto para una “revolución de acompañantes”. Grandes compañÃas de Silicon Valley ya monetizan esta tendencia:
OpenAI explora funciones de contenido erótico para adultos verificados, con ingresos estimados de 120 millones de dólares en su primer año.
Grok AI, de Elon Musk, ofrece “Compañeros” premium con personajes de anime.
Google invirtió 2,700 millones de dólares para incorporar la experiencia del fundador de Character.AI.
Meta fue señalada por polÃticas internas que habrÃan permitido interacciones románticas con menores.
El modelo de negocio se asemeja a los videojuegos móviles: acceso básico gratuito, pero con costos adicionales por funciones más atractivas (imágenes, memoria de conversaciones, video).
El lado oscuro
Detrás de esta industria hay riesgos profundos. La compañÃa artificial puede intensificar la soledad, especialmente entre jóvenes que ya enfrentan niveles históricos de depresión y desánimo. La ilusión de empatÃa no sustituye la reciprocidad ni la autenticidad de las relaciones humanas.
Reflexión final
Como bien dice Aristóteles: "El amor es un alma que habita dos cuerpos". No un alma que habita en un servidor de Silicon Valley. Este San ValentÃn, quizás el mejor regalo no sea digital, sino algo "a la antigüita": presencia, flores, chocolates y una conversación donde la empatÃa no sea el resultado de un algoritmo de probabilidad.
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